FALLO A UN CANTO DE AVE AFABLE

he sido el ave que vuela en el agua 
de un canto que abraza a gente que se ahoga
entre monstruos modernos que surgen del río
en el tallo invisible de una crónica falsa;
el fallo se ha vuelto la usanza 
de vínculos descalzos que invernan en la nada
amigos de hielo que terminan en humo 
y devaneos de fuego que marchitan de lluvia;
todas las fallas nacen en sus ojos
pero en mi ceguera de roble 
alulan tiesas entre mariposas 
y las piedras de sus espurias miradas 
me remiendan alas de entereza;
todavía viene gente que sale del río
y entre mis dedos de aire me van a soltar.
En este jardín de los ahogados, 
la culpa es mía y el ego es suyo
pero en el río de lodo donde los abrazos mueren
yo, sigo siendo el vuelo del ave afable. 

 DANIEL GOSÉF
MARTES, 07 DE FEBRERO, 2023

SAMSARA

vertientes de hilo que acarician mi tiempo
una tras otra como arpas de sol
ahogadas de viento en aros destellos 
y espejos entrañables de fulgor infinito,
dos manos blancas que se acercan al pelo 
y ojos divinos de intrínseco andar 
como nubes de tierra y rezos de aliento
sembrados al cielo en noches de aire
como viajes del alma en lúcido encuentro
y atajos del suelo que emanan calor.
afuera el fuego se apaga, y adentro comienza a nacer;
los pies han triscabado en samsara. 

DANIEL GOSÉF
 JUEVES, 13 DE OCTUBRE, 2022

CEGUERA

Otra vez el amor vino en forma de cuerpo 
con manos tórridas y dientes de estallo fugaz
sonriendo a mi pecho entre pestañas que iban 
y dedos de templanza que se recostaban en mis manos
como amoríos florales que nacían en mi cabeza;
una chispa al viento rompió tus ojos 
y la agonía de las palabras empezaron a estremecer 
como ríos de apatía que secaban tu pálido interés
y mensajes cortos que se rompían en las letras de la mañana; 
aquel chico de romántica barba jugaba a saltar
entre mareas de ansiedad que habitan mi cielo 
y anhelos remendados que esperaban mecerse
como una luna en la sábana de la noche 
y dos violines de sueños que florecieran de un amor.
Otra vez el amor vino en forma de cuerpo, 
pero entre mi ceguera romántica de darte mis brazos,
fui el único culpable de buscar los tuyos.  

DANIEL GOSÉF
MÍERCOLES, 20 DE JULIO, 2022

MY, MYSELF

Vengo del aire que resquebraja el respiro
donde las semillas germinan del invierno lúcido
donde la danza de idilio termina hecha polvo.
Hay instantes de tormento que lloran si se arrancan, 
pero lo hago,
y el verano se aparece entre flores como un ave que alula
y las sonrisas de mi torso vuelven a enroscarse
como violines que uniforman los colores de mi alma
y un espejo que me abraza desde el tiempo que se ha roto.
Aquel niño de aire ya no espera inerte la paciencia de un beso
ni el canto alegórico de una boca que se esconde en las falacias, 
pues sus manos de afecto besan la caricia de su propio cuerpo
y el amor que buscaba en la ciudad de los monstruos modernos
ahora crece en el reflejo de sus pestañas 
como dos aureoles sólidos que se besan 
entre la intrínseca nota cálida 
que se danza consigo mismo. 

DANIEL GOSÉF
 JUEVES, 26 DE MAYO, 2022

AZUL COBALTO

hay tormentas hilantes que resbalan en la espalda de la noche
y dos nudillos que se ahogan en la cima de la garganta 
como un intrínseco azul de acuarela
y treinta años que desgajan de la tierra; 
van inmersas entre el soplo de un viento 
y dos ojos de mareo invisible que termina en llanto
como un cielo quebradizo que adormece 
y una mano de amante que aún no existe; 
hay tormentas naufragantes que agonizan en la espalda de la noche
y entre el metal de las aguas agobiantes 
viajo encima de los deseos secos 
como una flor de invierno en el asfalto
como nubes de cansancio arrítmico 
como un azul intacto que corrompe en el cobalto. 

DANIEL GOSÉF
 DOMINGO, 08 DE MAYO, 2022